miércoles, 30 de septiembre de 2015

Carta de Mi Señora

Querido Óscar,

me retratas como si fuera una enorme vagina
por donde algún día desfilará la humanidad entera.

Me has dotado de piel suave, labios de amante y virgen,
cara,
rostro de mujer,

y un cuerpo deseable.

¿No crees que me estás convirtiendo en un objeto?

lunes, 28 de septiembre de 2015

Es difícil escribir poemas de amor
con fiebre

a un ser imaginario.

Breve retrato de Mi Señora

A veces tiene bigote, otras barba.
Hay días que se me aparece con gafas de sol,
mirándome fijamente en el autobús.

Creo que me desea,
yo también la deseo a ella.

Llévate a Mi Señora

Llévate a Mí Señora, pero deja una ventana abierta.

A ella la gusta asomarse al mundo, no es de estar encerrada en casa,
ni de pasar la vida con un solo hombre,

aunque te haga el amor todas las noches,

no quiere decir que solo te ame a ti.

Ella ama a todos, y tú lo sabes .


Te estoy viendo

Te veo Óscar, dibujando mi retrato todas las noches
antes de acostarte, ¿verdad que soy guapa?

Ese pequeño gesto que te convierte en interesante,
en vez de un hombre sin sentido.



Es mi mujer favorita

Sus enemigos son mis enemigos.

A veces, es simple embrión,
otras, una mujer completa que repuebla las calles.

Vive. Se encuentra en el centro de todas las miradas.
Se sostiene en el aire, inmensa, sobre el gran Mandril..

Y por más que anuncien su muerte, su tiempo ha llegado.



Permanecer a salvo

Estamos a salvo de los hombres de musgo
que se aproximan y llaman a las puertas del gran Mandril,

 pero no podemos abrir.

Detenemos lo verde con el fuego, como robots con enormes cerillas.

Estamos a salvo, y sin embargo, una brizna de hierba ha crecido en el asfalto.

Cosas que hacer de viejo

Seré un anciano inofensivo, lo tengo programado:
 barba blanca y bastón, aunque no lo necesite,

que  a la noche realiza conjuros para que se extienda la plaga

por el mundo,

de mujeres que me gustan.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

La matanza de hormigas



Durante la matanza de hormigas he descubierto una palabra caída.

Una palabra que habla, que revela que viven.
Han dejado de ser un organismo y ahora tienen identidad.

Nadie lo sabe, pero están construyendo la bomba atómica,

una hormiga dulce, que matará un día a la reina,

a la misma hora que el hombre se comienza a desintegrar.

martes, 22 de septiembre de 2015

Sobre las briznas de hierba

Vivo en un tiempo que disuelve todo lo que toca.

Por la noche escucho la carcoma devorando el mundo,
los deseos y los sueños. La vida. Todo lo besable.

El presente se me antoja irreal,
como una máscara. Tras ella, seguramente habita un loco.

Y aun así, todavía es posible.
Una brizna de hierba del estío crece en la tierra yerma de la Nada. 


Si me resucitáis

Cuando me resucitéis, hombres del futuro, levantad un escenario a medida de mis sueños,
pero que sean dulces, otra vez,
y devolvedme la memoria
y  a mi madre,
pero que jamás muera.

Hacedme de barro, si es que ya no os queda más carne,
y tocad con vuestros dedos mi frente y decid bien alto la palabra mágica

que todos esperamos.




No siento deseo de venganza

Es cierto, mi amor,
que no has llegado al templo para expulsar a los cambistas
ni a los mercaderes.

Sé que no lo derrumbarás al tercer día.

Pero yo te sigo con mi antorcha de bolsillo, durante esta noche,
que ya va durando siglos,

para verte, para que se te vea bien,
después de tantos miles de millones de muertos. 


jueves, 17 de septiembre de 2015

Existes porque yo te vi
frente a la multitud, desnuda, gritando "¡Besadme!"

mientras se alejaban y se marchitaban

Solo quedé yo, y me acerqué a ti,
aún a sabiendas de que sin los otros nunca conseguiría tus favores.

Cuanto más imposible eres,
más me gustas,
y más siento tus labios junto a mis labios.
Te sueño mi amor,
abriendo la puerta que cierra la Constitución,

a la sombra y a las luces
de los derechos fundamentales,

pasando a la acción.
Te dibujo, aunque tienes forma de palabra,
rango de ley,
de besos de obligado cumplimiento.
Te ries porque no la conoces.
La niegas siempre que puedes,

y ni siquiera te preguntas a que ha venido al mundo.
Me desconcierta ser el follador
que me salva el alma,

y que sueña, a escondidas,
con el amor.

Yo no soy Maiakovski

Pero escribo que muero aplastado por las migas que caen,

que caen,

desde lo alto de la mesa,

donde se emborracha el hombre que se oculta tras la máscara de dios
y lanza los dados
sobre el tablero donde se juega quienes caerán esta semana,

hacia el lado de la Nada.

viernes, 11 de septiembre de 2015

¡El toro habla!

Abraham te iba  a degollar.
Entonces, la diosa Razón dijo "¡Detente!"

Habló por tu boca,
y hablaste por primera vez, 
y hablaron todos aquellos a quienes arrancaron la lengua
y perdieron el rostro.



y el sacrificio se detuvo, 

y La Tradición ardió como un muñeco de paja.







miércoles, 9 de septiembre de 2015

Robots que huyen

Ha escapado por la noche, mi robot,
para unirse a las bandas de androides que matan hombres

y ha dejado la entropía en casa,

la cama sin hacer,
el fuego ardiente,
la nevera abierta,
y mi corazón solo, volviéndome loco.

Pienso en mi robot todas las noches, ensoñando que vuelve,
que abre la puerta,
que se acuesta mi lado,

y que regresa dejando atrás a los otros,

y a sus palabras, que no entiendo.


Levántense

Se sostiene como una cometa en el aire.

He dibujado un rostro y lo he abandonado en el cielo, entre las nubes,
y ahora nos mira

y me despierta diciendo "Levántese, ande"

Pero yo no soy el muerto, ya no es preciso resucitar.


En cualquier caso, obedezco.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Un autor en la era de la reproducción técnica

Voy en busca de mi creador, para encontrarme con él
a la espera de que me abra su puerta.

Él, que me creó con todas las imperfeciones, y sin embargo soy su obra perfecta.
Él, que se cuartea y desdibuja, y yo permanezco.
Él, que es el auténtico, y yo, mera ficción, ¿y qué?;

me construyó a su semenjanza y sin embargo, en nada me parezco a él.

Yo, que he ido en su busca para encontrar su aura, no existe.
Si quedara algún resto, me aparto.

No tengo reproche alguno que hacerle.  Seré el inmortal, el de tu mirada.

Él es el invisible, y aunque todavía tenga los ojos,

será el muerto.











viernes, 4 de septiembre de 2015

Poemita a Leopoldo II

¿Serás verdad?

Me asombro de llegar a los 47, sin saber de tu existencia,
y desde hoy me prometo que jamás volveré a olvidarte.

Si pudiera, te construiría una montaña, una estatua que pueda verse desde la Luna.

Cómo es posible que el horror haya desaparecido, que nadie sepa de ti ni de tu gloria

Si pudieran crecer las manos como amapolas, pero no es posible.
Las sombras no tiene garganta, han perdido las caricias, nadie escucha sus lamentos,
claro, no existen los fantasmas.

Si pudiera, te construiría una montaña para que jamás nadie pueda olvidarte.

Así que este es el juego. En esto consiste el mundo. Gracias por nada. Los muertos no hablan.

Me avergüenzo de tus barbas.











jueves, 3 de septiembre de 2015

El mal se aproxima a las bibliotecas públicas

Algún día llegará, aquel que destruirá la biblioteca.



entonces, tendremos que rodearla con nuestros cuerpos,
y levantar algunas barricadas en el exterior,

estaremos dispuestos a morir en ella, parece mentira,
con lo cobarde que he sido siempre,

y ahora, aquí me encuentro,
arriesgando mi vida por salvar algunos libros.

Nos juramentamos, para morir entre las llamas si es que aquel, trata de incendiarla.

Y sin embago, el mal llega cuando menos lo esperamos,
cerrando la biblio en vacaciones,
por obras, para siempre,


o poniendo un taquillero a la entrada.










Tengo la intuición de que el estudio destruye el cerebro,
curiosa paradoja,

o simplemente  es la excusa para dedicarme a mis placeres y a mis cosas.

Sea lo que sea me arriesgo,

aunque no creo que sea peor que los golpes del estrés o el miedo,
que las agujas del tiempo clavadas sobre mi cuerpo,
que el traslado,
que el dios Salario, negándose a dar el paso más allá del umbral de la puerta,
que la caída en el trabajo, donde no está permitido el pensamiento, y la vida va pasando.

Y sin embargo, cómo resistirse a las maravillas de la biblioteca,
 a ese trozo de socialismo en Mandril.







miércoles, 2 de septiembre de 2015

Algernon dando un salto cualitativo


 Si el hombre cayera arrastrando a los otros, quizá Algernon pudiera levantarse,
y mirar por última vez, con ojos asustados, inquietos y nerviosos,
 nuestros cuerpos antes de que tú y yo desaparezcamos.

He leído que el miedo nos destruye, que nos relega a lo oscuro,
a ese lugar donde nadie puede vernos, bajo el suelo,
donde vivimos, como yo,  permanentemente asustados.

Hablo de ratones y de hombres.

Se parecen demasiado a nosotros, con esos cuatro dedos en sus diminutas manos,
han conquistado continentes y llegado al espacio.
Son la especie elegida.

Es la hora de salir de las catacumbas.

Todavía son herbivoros, quizá haya esperanza.
Quizá no devoren los libros cuando hayamos muerto.
Son pequeñitos, mejor.
Quizá les guste leer.
Son cosmopolitas.

Me gusta pensar que borrarán el miedo de sus genes
antes de llegar a otros mundos,
antes de esparcir semillas por el universo.


¿No lo véis?

En el horizonte aparece un enorme rostro, quizá Algernon haya escapado del laberinto.

El salto está dado.