miércoles, 20 de mayo de 2015

Despierto incorruptible

Despierto siendo incorruptible,
un virtuoso,

y trato de sistematizarme,
de crear un plan perfecto durante el día,
de acciones encaminadas a la creación, al saber y al bien,

Por ejemplo:

un collage,
un libro,
y un zumo.

Todo va sobre ruedas,  hasta que cae una mota de polvo
proveniente de algún lugar del cosmos,
y se posa sobre mi alma

y entonces todo se turbia,

me como un bollo,
enciendo un cigarro,
desordeno el piso indolentemente.

Me miro al espejo,
y ese chico que era pura esencia, se desintegra delante de mis ojos.

Y entonces arrastro la pierna, como un hombre herido,
buscando un lugar donde caer muerto.

Y resucito todos los días como el hombre perfecto.







martes, 19 de mayo de 2015

Ladrones de cuerpos


¿Te gustan los bigotes? Entonces me dejaré crecer uno, 
o me compraré otro, aunque sea de plástico, a toda prisa en un chino.

Escribir para gustarte, y sin embargo, ya no soy yo quién escribo.
Es otro. Un hombre surgido de esas vainas caídas desde el espacio.
Parezco yo, pero no soy yo.

Gustarte como sea, a pesar de que me tenga destruir por ello.
Gustarte antes de que me olvides,
de quedarme fuera, en el margen.

Gustar para que me compres, para que te quedes conmigo, con mis restos.
Ofrezco una mirada viva. Mírala bien, es la de un muerto.
Brillaré por la noche,
haré cri cri, como un grillo.

Si me llevas, me aniquilarás.
Si te apartas, ya no existo.









¿

miércoles, 6 de mayo de 2015

Séptimo día: convertirme en holgazán

No he estudiado,
no he barrido ni limpiado el piso.
No he hecho nada, 
salvo abandonarme a la holganza y a la siesta.

Fui a la biblio, si, a devolver algunos libros,
y de regreso decidí perderme en el ensueño:
me propuse ser algún día paseante, 
la reencarnación de Rouseau durante algunas horas
y ser atravesado por el rayo
camino a la cárcel
para ver a mis amigos presos.

Espinacas, besamel y la cama,
despertar a media noche para ojear cartografías
de mundos que no existen, pero que no han muerto.


martes, 5 de mayo de 2015

Sexto día: me convierto en un método

Me convierto en un método, en vías de fracaso.

Llego tarde. Los vecinos se disuelven, el desahucio ha sido paralizado.
Todavía es posible firmar un papel, que no sé que dice, y  saludar a Jorge
-que siempre llega a tiempo a todas las acciones de la PAH-.

Me dirijo recién duchado a la biblioteca, para escribir cualquier cosa,
por ejemplo; el argumento de una máquina
que nos permite convertirnos en otros hombres, a nuestro antojo.

Vuelvo a casa,
como algo,
me echo la siesta y regreso a la biblioteca
para escribir las tres primeras páginas de una obra de teatro.
Después estudio algo.

Regreso,
me duele el ojo.

Me acuesto, y leo hasta las tantas el poemario de una chica Hiperión
y el atlas de Le Monde Diplomatique sobre las utopías.

Y me duermo
 y entremedias ceno un huevo frito en bocadillo.







lunes, 4 de mayo de 2015

Quinto día: ser un buen hijo

Algún día seré un buen hijo.

Qué mínimo que zambullirme en el agujero negro de la nada.
Lanzarme en busca del tiempo
para devolver la juventud a mi madre.
Atravesar las tierras yermas de la muerte,
para rescatar a mi padre.

Mientras tanto ir de paseo.
Ir a comer al chino.
Merendar rosquillas tontas y listas con mis hermanos.

Despedirme de mamá, a las ocho en punto,
antes de que caiga noche.





domingo, 3 de mayo de 2015

Cuarto día: ser otro

Difícil es ser uno mismo,
pero podría encontrar a otro:

a una mentira,
a la pura apariencia.

Por 6.5 euros se produce el milagro.
Otro sale de la peluquería china, con un orzuelo.

Ya no me reconozco, pero no es lo mismo.


sábado, 2 de mayo de 2015

Cuarto día: despertar comunista el uno de mayo

Todavía agotado por mi conversión en bicicletero,
y ahora, he de transformarme en comunista.

Huyo asustado del piso,
antes de que la entropía se abalance sobre mí y me destruya.

Busco en Legazpi a mi virgencita, Nuestra Señora,
la que nos ama a todos,
pero solo encuentro a Germán.

Inmediatamente comienzan a caer botes de cerveza del cielo,
y me aparto
como si hubiera visto al mismísimo Satán.

Llegar a casa,

y encontrar el fin del mundo mirándome a los ojos sin piedad.

Tercer día: convertirme en bicicletero

Si no me hubiera bebido ayer la botella de Lambrusco
estaría más despierto.

No tengo tiempo. Todos mis asuntos han de posponerse.
Asuntos por los que se sostiene el cosmos.
Sin ellos hace tiempo que el universo habría caído sobre mí, implacable.

Con Alicia a las 11:00 para desayunar.
Con Yolanda a las 14:00 para comer.

Volver corriendo

Metamorfosearme en bicicletero, pero la rueda está pinchada.

Insisto: metamorfosearme en bicicletero,
de la misma manera que los mortales les apetece convertirse en pequeños dioses.

Y ahora que ha caído la noche,
¿qué hacemos Miguel y yo en un concierto más allá de la ciudad?

Algún día tendremos que volver a casa.

miércoles, 29 de abril de 2015

Te pido el milagro

Me gustaría pedirte el milagro: que los muertos resuciten, ¿es tan difícil?
O al menos que llegara Rousseau paseando
con la Renta Básica en la mano,

que lo universal no fuera la estrella apagándose en el cielo,

que los besos fueran entregados a todos.


Segundo día: me convierto en monje

Observo mis pies
esperando el primer paso:

el de un monje ateo arrojado a los parques.

Quizá fabrique cosas, invente herramientas, inagure pequeños mundos.
He pensado en hilvanar un hábito de chistes
y cubrirme con él
para atravesar la ciudad a salvo de las palabras
-algunas letras puntiagudas pueden clavarse en las geografías más sensibles de mi cuerpo-

Ni una sola lágrima pienso derramar. Saludaré al Sol
y me someteré a las lecturas.
Me imagino ensoñando argumentos de los que brota el dinero.
No importa, seguiré siendo pobre,
caminando a la gran montaña
donde crecen mujeres entre la maleza.
Qué bien se respira.

Idearé un libro mágico. Un manual del perfecto pinche de cocina.
Sería un regalo que la inquisición lo prendiera fuego,
prueba inequívoca de que un hermoso lo ha escrito,
y alguien,
aunque sea un monstruo, lo ha leído.

martes, 28 de abril de 2015

¿Qué forma tienen los 48 días?

Quizá tenga forma de isla.
Quizá tenga límites por todos sus lados, y qué.

Más allá me espera el precipicio.
Bueno, más bien el tobogán,
la caída,
ese chasquido de dedos por donde todo pasa.
Y yo me resisto. Trato de hacerme fuerte en estos cuarenta y ocho días.
Creo que es lo más parecido a la existencia.

Prometo pasar el rato.

Quizá sea una península,
quizá pueda escapar por algún sendero, no mayor que un hilo mágico,
al gran continente,
al corazón de la Tierra,

antes de que el vacío devore este suelo mio de milímetros y segundos

donde me encuentro.


Primer día

Las vacaciones,
la excedencia,
romperse el brazo,

como si de repente me encontrara fuera del tobogán,
en suspenso,
como si no cayera hacia la Nada a una velocidad loca.

Tengo mil quinientos euros ahorrados para atravesar los cuarenta y ocho días,
y me invito a dibujar el mapa,

para no perderme demasiado.

miércoles, 22 de abril de 2015

Tengo que hacer milagros, y no sé como

Hacer aparecer el tiempo, pero es difícil,
no me sale.

Me tendré que que contentar con algunos trucos,
una excedencia,
un golpe de suerte.

o la llegada de mi virgencita antes de que sea demasiado tarde.

martes, 21 de abril de 2015

La primera vez que me salieron pies del cuerpo

Tenía ocho años al salir de clase
y un billete de ida y vuelta en papel de fumar

y no había más remedio que se perdiera.

Desde Sainz de Baranda al Puente de Vallecas
y no lo sabía;

cada vez que daba un paso
brotaba un mundo al instante.

Pasear

Una senda infinita que recorra el mundo.
Una fuente a cada paso.

Alamedas y encinas provocándonos la sombra,
un lugar donde tomar notas.

Llevar lo borroso al futuro.


¡Devolved los pies al pueblo!

¿Por qué ya no ensueñas?

Nadie camina hacia el trabajo,
es imposible,
llevaría largas horas de cansancio.

La rueda es un gran invento, si,
pero desde que dejaste de pasear
quedaste atrapado en la realidad.
Solo es en el paseo donde aparece el futuro,
un ensueño fructífero.

Si alguna vez te vuelven a brotar los pies del cuerpo,
no olvides llevar un cuaderno en el bolsillo.

Quisiera volver al cielo

Ese lugar a la vista de todos
donde las miradas no me destruyan.

El cielo existe

Para quién no lo sepa,
el cielo existe.

Tiene treinta y tantos y algo de dinero en el bolsillo.
No demasiado, para no ser un lugar demasiado idiota,
pero lo suficiente para crear mundos.
El cielo es atlético y tiene todo el tiempo del mundo,
a pesar de que en cualquier momento se eclipse
y se entregue a la decrepitud.

El cielo existe, y se enciende y apaga,
con solo pulsar el interruptor.


miércoles, 15 de abril de 2015

¡La Tierra se sale de su órbita!

Con mi capitán,
con un enorme tubo de escape emergiendo de la tierra de Madagascar,
con seis mil millones de remeros
y un motor nuclear

atravesaremos las procelosas aguas negras del cielo
hasta llegar a un exoplaneta gigante
más allá del Sistema Solar.

lunes, 13 de abril de 2015

Si sobreviviera Mi Señora

Si sobrevivieras al granizo,
a las balas disparadas desde la azotea,

Pobrecita.
Te acusan de no ser de este mundo,
de vivir en la Luna, de ser gaseosa,

y yo te acaricio todos los días.

Me gusta tu cuerpo y tus palabras.
¿Acaso es una ficción tu boca?

Se ríen de ti y te llaman imposible.

Si sobrevivieras a la flecha envenenada,
nacerían esta vez sí,

los niños del futuro.


Canto a la oreja

Qué cosita es esta
por donde entran, a veces, los males.
Palabras que se clavan en la cabecita, por dentro.

Heridos por años y siglos de dolor,
susurros de mundos de amor.




jueves, 9 de abril de 2015

Mi virgencita

"Que manía con soñar imaginarios"- Me dicen.

Tú existes,
a pesar de lo que digan los psiquiatras del gobierno,
te veo todos los días en mi cuarto.

Te he construido un altar muy alto,
por encima de todos los santos,

tú eres la que más me gusta;

porque no tienes bigote
aunque seas de plástico.



¡El bigote de Stalin sobrevuela Mandril!

Nos avisan
del bigote de Stalin sobrevolando el gran Mandril,
que oculta el Sol
y el brillo de los nocturnos
-esas dulces melodías hipnóticas-

Insisten;
caerá sobre nosotros
y vendrá el desastre.

Miro al cielo y solo veo un pelo
flotando y sin tierra.

Ni rastro del bigote.





miércoles, 8 de abril de 2015

Lo primero que hago al despertar,
es abrir las sábanas, en busca de mi señora,
por si acaso ya estuviera a mi lado,
como un regalo.

No ha llegado todavía.


¡Nos quieren matar!

de cansancio.

Implementan obstáculos en la realidad.

Me paso la vida moviendo cajas,
enormes,
que me impiden el paso.

Y a todo esto, ¿cual era el camino?

Complicando la vida, y entretanto

morimos.



Nada, que no me hace caso.

Se mueve entre mis dedos, sin temor alguno.
No parece que vaya corriendo a contar a sus amigas, que ha visto a Dios.

Podría en cualquier momento destruirla,
soplar,
enviarla lejos,
ay,
y arrancar sus ojos.
¿Pero por qué iba a hacerlo?

A veces muerde. Cree que solo soy un trozo de carne.
Y sin embargo, nunca me ha visto.
Nunca ha visto al gigante amable que se encuentra a su lado.

Infinita paciencia la mía. Querer ser su amigo.





martes, 7 de abril de 2015

He descansado

Cuando uno está cansado,
las palabras son más pesadas y afiladas,
de color oscuro,
y un vacío que amenaza con comerse lo que las rodea.

He dormido y estoy descansado,
o eso creo.

Mi experiencia dice que brotarán palabras afines
a este cuerpo entusiasta en la mañana de Sol.



lunes, 6 de abril de 2015

Desearte criticamente

Debería hipnotizarte,
echarte unos polvos a escondidas en la bebida.
Entregarte un falso brebaje.

Yo también lo bebería.

Pero no es justo que te sientas atraída por mi
con trampas y argucias.
Quizá debería algún día pasar la página del romanticismo
y adentrarme en las simas profundas de los textos del amor político.

¡La obra de arte habla sola!

Hubo un tiempo que era pura potencia.
Mi enorme cuerpo podía verse desde cualquier punto del planeta.

¿Será por eso que me aplastaron hasta convertirme en migajas,
en transparente,
en portento destrozado solo visible en microscopio?

O simplemente será que nunca fui gigante,
quizá algo de nada,
un sueño,
un cobarde que espera, que nunca se atrevió con la existencia.







sábado, 4 de abril de 2015

Primeras palabras de una obra de arte viviente

Soy una obra de arte,
pero nadie lo sabe.

Llegará a Mandril

Llegará Mandril la virgencita,
se ha propuesto follar con todos.

Se abrirá camino por el parque
-ese lugar que pertenece al futuro-
Llevo años esperando.
En cuanto la vea,
caminaré a su lado porque la quiero.

Pero hay quién no la desea.
Francotiradores apostados desde los edificios más altos.
Esos mismos que quieren apropiarse del parque,
cercarlo,
e impedir que la vida salga a nuestro paso.





viernes, 3 de abril de 2015

Mi primer viaje a la Luna

Puedo hablar cuanto quiera, sin que nadie se alarme.
Hay libertad sin límite, en este mundo yermo, 
sin aire.

Me gusta mirar a la Tierra con mi telescopio cuando me siento solo,

allí transcurre la existencia





Algún día tendrás rostro

Qué más da si no existes,
si todo son imaginaciones mías.

Me entretengo pensando en ti
aunque no tengas rostro
ni aliento,

ni llames jamás a las puertas de la ciudad.

Sé que te encuentras en todos los lados, en todos.
De repente, cuando siento un pálpito, detengo a una mujer en la calle
y la pregunto "¿Eres tú, mi Señora?"

Cuando me siento muy solo, pido a los dioses un último regalo.

"¡Materializate!"
- Me atrevo a decir, sin que nadie me vea.

Y entonces, vas y pareces.




jueves, 26 de marzo de 2015

No eres un suceso mágico

Sin embargo, aparecerás cuando muchos de nosotros
pensemos en ti.

Reparto estampitas con tu retrato y tu nombre
para quién deseé construir con sus manos el milagro,

para que lo inevitable suceda cuanto antes.

miércoles, 25 de marzo de 2015

martes, 24 de marzo de 2015

A veces, tiembla la tierra

No son un fenómeno meteorológico.

Son gigantescos,
pero me gusta imaginar su insignificancia,
que todo es una trampa del microscopio.

Y sin embargo no les tengo miedo.
No sé por qué.
Quizá aprendieron a usar la máscara, y parecen bellos,
pero algún día se ensañarán conmigo y destrozarán mi cuerpo.

Y me digo,
para continuar la vida,
que en el mundo hay más cosas que los ácaros gigantes
que interrumpen mis sueños.

lunes, 23 de marzo de 2015

Hay una conjura para que no aparezcas nunca

Cómo verte, si voy dormido en el metro.
Si al abrir la puerta del piso caigo derrotado,
cómo ver tu rostro, mi amor.

Cierro los ojos, y en vez de mi Señora,
se me aparece un ácaro gigante en mitad del insomnio.

jueves, 19 de marzo de 2015

Primavera

Recoges las primeras flores
y otro recolecta los primeros sarpullidos de la primavera,

alguien habla alto y claro en la asamblea,
otro oculta su voz entre las tumultuosas timideces,

Nos asustamos ante las fantasmagorías,

el ilusionista, ríe.





¿Qué sucesos hay detrás de los sucesos?

¿Qué se esconde detrás de un gesto,
de la acción al pulsar el interruptor,
qué desencadena una matanza de niños?

Juego a mirar el mundo desde otra perspectiva. Por ejemplo,

No es un hombre que tala el árbol,
sino un hombre que se corta a sí mismo.

¿Cómo sabes que no soy un robot?

¿Cómo sabes que no soy un robot,
qué no tengo mis frases programadas,
qué todos y cada uno de mis movimientos no están teledirigidos?

Busco la vitalidad, sí, en los alimentos y en la electricidad,
en los rayos del Sol de la mañana,
en la tensión sexual,
en el vino y en los libros, como si fuera una orden.

Dímelo al oído,

que no se entere nadie
si la respuesta fuera terrible.




lunes, 9 de marzo de 2015

En el trabajo

Cómo hacer para que el día se convierta en especial,
para acabar con la rutina o los enfados,

o esas noches de insomnio.

Uno rebusca en el empoderamiento,
en el llevarse bien,
en trasladar las cosas del exterior a dentro,
para que el paso del tiempo no empuje nuestra mirada hacia la tierra.

Evadirme con el pensamiento.

Imaginarme quemando los puentes, sin posibilidad de volver.




domingo, 8 de marzo de 2015

En el parque

Pasar la mañana en uno de los últimos reductos del socialismo
que todavía no ha sido cercado.

Ningún empleado precarizado a la entrada, exigiendo el pago,
ni la sombra de financiero alguno planeando sobre los niños del futuro, todavía.

Las gentes parecen felices en el parque, quizá lo sean.

Es extraño, ¿no decía el periódico que había fracasado?




martes, 3 de marzo de 2015

Roguemos a Nuestra Señora

Solo hay una manera de que el mar se calme,
de que las aguas turbulentas cesen,
de que las enormes corrientes dejen de arrastrarnos,
siempre.

Roguemos a Nuestra Señora de las siete mil millones de caras.

Aparece entre las nubes, burbujeante,
con paso leve, desde el infierno,
de algún recuerdo olvidado,
del futuro, si es que todavía estamos vivos.

Para que el mar se calme, en el inicio del primer día de nuestras vidas.



El primer día de mi vida

Cuantas veces habré dicho "¡Hoy es el primer día de mi vida!"

Uno aparta el edredón de hojarasca, con ímpetu,
seguro de que el invierno se está yendo.

Me asomo a la puerta del mundo
y un torrente enorme me arrastra,

como a todos.















lunes, 2 de marzo de 2015

Convertirme en arte

Convertirme en arte para escapar
del eterno retorno,

del trabajo garantizado.

Convertirme en arte,
en una exposición temporal, más tarde permanente.

Ser parte de la colección.

Caer en el abismo del sótano,
de los fondos,

en la negrura del museo, donde jamás se es visto.

Reproduciéndome a mí mismo,
como un loco.










El mundo eléctrico futuro

Si en el futuro los hombres son eléctricos y obtienen la energía del aire,
nunca tendrán hambre.

Nadie apartará la mirada,
salvo réplicas mías, perdidas en el mañana, asombrándose del mundo.

Los bosques repoblarán la tierra,


y el último esclavo habrá muerto, hace muchos años.






Cuando yo era zurdo

En los tiempo del brazo roto
nunca tenía sueño durante el día. 

Leía libros al Sol, 
escribía obras de teatro y quedaba con los amigos.

Me dormía a las doce en punto, como en un milagro.



martes, 24 de febrero de 2015

En contra del eterno retorno

Sin memoria,
tropezando en los mismos lugares,
repitiendo las mismas palabras,
¿qué consuelo hay en el eterno retorno?

Atrapado siempre. Resignado.
Aceptando la sombra del águila que te acecha.

Sin posiblidad alguna de construirse
y de transformar lo que nos rodea.

Alegrate. Ya no tendrás miedo, ni deseos.
Has caído en la trampa.



martes, 17 de febrero de 2015

Vivir experiencias

Según mi propósito
debería vivir cada día un experiencia, por mínima que sea.

Fuera se suceden acontecimientos inesperados,
personas,
conciertos de jazz, 
conferencias,
conflictos, 
gentíos, 
temores,
tertulias,
amores,
desconocidos.

Allí se encuentra Nuestra Señora,
las resistencias,
unos tipos difusos envenenando las aguas,
la carcoma devorando la sanidad pública,

pero se me ha hecho tarde y ya es de noche.
Hace frío. 

Voy en busca de una manta y me enrosco.

Abro un libro.







¿Cómo es Nuestra Señora?

Da igual si Nuestra Señora existió
o es una invención de nuestra mente,
si es inmortal o eterna,
si desaparecerá algún día para siempre.

Da igual si tiene forma o es de aire,
si es un trozo de comunismo,
de esencia democrática,
o tiene el rostro de la libertad.

Lo importante  es que es de este mundo,
real.

Si llega a tu vida
llegará a todas,

y es porque tú la quieres