viernes, 19 de mayo de 2017

Cómo orquestar una comedia

Escuche bien, oiga las risas provenientes del cielo.

¿Usted creyó en algún momento que eramos personas?
Yo he descubierto que tan sólo somos chistes.

Es cierto que tenemos cuerpo y nos duele.
Eso nos hace más divertidos aun,
cayendo escaleras abajo,
rodando,

aturdidos por la desgracia

la carcajada es enorme

cuando  comprendes de qué va la vida,
te mueres.
















Diques, barreras, puertas. Pedir la documentación.

No sea que algún día
los poetas sean la masa informe
sinuosa
que amargue las calles

que envuelva terracitas primaverales
y el césped recién cortado
donde han de besarse los enamorados

que atrape a los autos
que no respete semáforos

devorándolo todo

Viscosa, 
hasta la misma puerta del centro comercial.












Es por eso porque te odio (De Pablo)

El día es agradable.

Miras lo cavernoso, 
escudriñando mis ojos por si te cuento milongas.
Yo me zambullo en tus mares, en busca del deseo.

Todo marcha.
En una hora estaremos en tu cama
comiendo delicias

a no ser que Ese aparezca de nuevo,
justo,
en el  borde del beso,
y nos trasforme en estatuas de hielo.
.
Arrastrando sus pies,
sonriendo,
sin dientes,

abriendo la boca del horror,
desestabilizando el universo por completo.

"Una moneda para la poesía"- Dice.

Y el día se oscurece.

Lo monstruoso ha llegado hasta aquí,
hasta el remanso de paz,
¿que hacer para salvarnos?,
¿dónde levantar los diques?

















El mono desaparece

¿Por qué has enviado un mono al abismo?

Has intentado seducirlo con un plátano,
pero a él no le gustan los plátanos.

Comprendo.
Querías unos ojos.
Una piel que no fuera la tuya.

Querías conocer.

(Ya; así es muy fácil. No serás tú el que se desolle, ¿verdad?). 

Sea lo que sea lo que oculta la oscuridad,
el mono, no ha regresado.

jueves, 18 de mayo de 2017

Los consejos de Quirón (En el Paraíso)

Te vas a quedar ciego entre tanta penumbra y bosque,

sal de aquí,
que esto no tiene fin,

que hay otros vergeles,

lugares donde se encuentra el hombre,
en vez del sueño.

En vez del sueño.









Notas (de Pablo)

Extraña vida, en flor,
regando con música lugares habitados,

y muerte prematura.

El trabajo de dios

Creas monstruos, marejadas de almas en pena,
de cuerpos sin alma,

y cuando llegan a ti, te apartas.

No te gustan.
Su aspecto y sus palabras,
sus formas, sus gestos, su propia risa te molesta.

Es tu obra.

Podías haber creado otro mundo, pero te ha dado por engendrar este.










Mujeres diseñadas en laboratorio (Poema de terror)


¿Tienen sentimientos?
¿Les duele algo?

¿Escaparán a la menor oportunidad?
¿Nos odiarán por haberlas creado?

¿O tendremos que esconder los tenedores
y vetar el acceso a la cocina,

no sea que en un arrebato nos claven la muerte en el pecho
mientras el hombre duerme?

¿Qué querrán o esconderán sus labios?

Que nos amen, esperamos,
 a pesar de que yacen atadas y encerradas,
entre las miserias de su cuarto.






















miércoles, 17 de mayo de 2017

Lo que piensan las cucarachas


 Ellos viven entre luces
y nosotros en las tinieblas.

Les molesta nuestra presencia,
a sus ojos, les parecemos repugnantes,
nauseabundos.
A pesar de nuestra insignificancia
les causábamos un cierto temor.

Como si fuéramos de hierro oxidado
pequeños monstruos
de rostros feos
robots 

sin alma.

Es cierto, quizá la hayamos perdido.
Cuando nos arrebatan la existencia, permanecemos en este mismo lugar,
quietos, 
pero nos conmovemos mientras estamos vivos,
como usted, que me está leyendo.

Como Shylock, también sangramos,
aunque sean verdes y malolientes nuestros fluidos.
Nos duelen los ojos y los huesos de tan larga noche.

Temen, que nuestros miserables cuerpos salgan de nuevo de lo oscuro,
en masa,

y la historia dé, un grandioso salto.




 





martes, 16 de mayo de 2017

Notas al borde del precipicio. (Pablo)


Me siento con los pies colgando
en el mismo borde de la extinción.

El futuro ya está aquí.
Te hará cien mil veces mejor el amor que yo
susurrándote al oído
unos versos escritos exclusivamente para ti.



Otro encuentro. (En el paraíso)

El bosque es inmenso.
Quería atravesarlo para llegar al otro lado del mundo,
donde creía que te encontrabas.

Pero no tiene salida.

Es muy extraño este paraíso. Siempre oyendo pasos.
Donde el cuerpo ha de lacerarse invitablemente
porque dicen que así es la vida,

donde una sustancia invisible nos envuelve (me envuelve,
mejor dicho) y nos deja indefensos, sin aire.
La sensación de que me estoy desintegrando.

Bebo de la fuente.
Levanto la cabeza.

¡Oh, Quirón!






lunes, 15 de mayo de 2017

Carta de un hombre que ha visto la luz (pablo).

Hay que ponerse una fecha,
unos principios,
una capucha,
un testamento, por si acaso todo sale mal.

He probado estos días las delicias,
el amaretto,
el bollo relleno de crema (porque estaba un poco triste, la verdad)

y también la escritura de fresa, a salvo de la locura.

He buscado entre tus muslos
el lugar
donde pasar la noche o la existencia,
como en una cuna,

acurrucado, oliéndote, tomando notas de todo,
cambiando el  mundo
s  i  n  q  u  e  t  ú  l  o  s  e  p  a  s.

Las maravillas existen. Lo sé.
Por eso se ocultan a mis ojos.

No vaya a darme cuenta de que estoy haciendo el canelo,
del abuso intolerable hacia la existencia,
del gran bostezo.

¡Hale!,  pues ya no voy a caer más en tus brazos,
oh, Moloch, si es que la vida es esto para usted.

Así que me voy a arrancar el ojo para hacerme pirata,
eso,
o echarme una novia rica y de izquierdas que me comprenda.



Adiós Moloch.
Que te den por culo.
















Seres bioquímicos surgidos de entre las primaveras

Zarandeado 
por seres bioquímicos que nadie ha visto salvo yo.

Y existen.

Que no son producto de la ayahuasca,
ni de la locura,
ni siquiera de mi fértil imaginación.

Que son obra de la primavera,
construcción fantasmagórica.

Y llevan falda.

Poema raro

Dedicarme a lo bello

elevarlo a los cielos

mañana

que tengo sueño.


domingo, 14 de mayo de 2017

No eras tú (En el paraíso)

Vi tu rostro en el manantial.
Escuché de tu boca la palabra secreta que agita las células y enloquece al hombre.

Pensé que te había encontrado
que eras parte del bosque,
que ya no tendría que dar más vueltas al mundo, inútilmente,
que podría envejecer y morir aquí mismo, rodeado de a tu lado.

Que esta vez, sí, había llegado a la tierra prometida.

Y cuando te fui a besar, me rechazaste.
Te desvaneciste de entre mis brazos.

Y de ti, sólo quedan las pisadas que escucho de continuo en la noche,
que me siguen, que persiguen,

pero no hay nadie.


Estás desapareciendo (Pablo)

Has cambiado de color,
ya no eres lo que eras.

Me han dicho que te han visto hablando solo,
balbuceando palabras sin sentido,
arrojando una botella de Amatetto contra la fachada del super.
Enfadado.

Tú, el que se había propuesto hacer de la existencia lo hermoso.

Has desaparecido.








Problemas en el centro comercial (pablo)



Tenía ganas de recorrer sus mundos,
perderme entre los laberínticos pasillos,
tocar los objetos,
sentir el poder de las cosas atravesándome.

Ser como los otros.

Pero tus ojos de cristal me seguían,
se clavaban en la nuca,
saltaban las alarmas del super a mi paso.

Y por primera vez,

el vigilante de seguridad me impidió la entrada.




sábado, 13 de mayo de 2017

Propósito: hacer de la existencia algo hermoso

Desde hoy es el único propósito,
aquel que lo encierra todo.

Cosmos, cruel y asesino,
que desconoces la piedad,
observa este nuevo rostro que te entrego:

bondadoso y amable.

Podrás matar las veces que quieras,
oh, naturaleza,
con tu máscara, dulce,
duele menos.

Apariencia
que escondes lo monstruoso,
te rindo culto.





 

 









Llegada y despedida de lo imposible

Estabas en el manantial, como tantas otras,
sumergida, sin voz, inalterada.

Eras la imposible.
Así que te dejé dormir tus sueños de sombra perpetua.

Pero no sé te ocurrió otra cosa que abrir los ojos,
y entre tantos rostros, descubrirme.
¿Por qué a mí?

Por qué pronunciaste la palabra secreta
que agita las células
y enloquece a los hombres.

Llegaste.
Caí.

Te fuiste.


viernes, 12 de mayo de 2017

Robot

Y es que el robot, el que ha sido llamado para sustituirte,
es mucho más hermoso que tú,

juega con los niños,
saca a los perros y a las abuelitas de paseo,
los ciegos salen de lo oscuro, cuando están a su lado.

Es mil veces más productivo, lo siento.
Además, también limpia el polvo acumulado entre los libros.

Si tiene que desnudarse, se desnuda,
pero mantiene el gesto contenido siempre que sea preciso
durante las reuniones literarias.

Sabe hacer el amor, por supuesto.
Se entrega a todo hombre, a toda mujer que lo pide,
sin discriminar por la edad,
ni por el cuerpo, que la naturaleza nos ha ido dando o arrancando,
ni por el título o grado superado.
Si ya no puedes caminar, te seguirá queriendo.
Si has perdido la belleza durante el gran incendio de la existencia,
te besará.

Escribe poemas personalizados, a mil por hora.

Ha dejado de dormir en el ombligo,
y ahora se dispone a narrar la vida.

Es frío y metálico, no tiene pulso,
 y sin embargo, es él, el que vive.

Solo le falta una piel tersa y cálida,
pero la tendrá.

Qué hermoso es.
Quién pudiera soñar con un poeta balanceándose en su vida.








jueves, 11 de mayo de 2017

No es tanto que las paredes del piso
se estrechen hasta aplastarme,
lo que ocurre, simplemente,
es que me va faltando el aire.

Imagino que todo es por culpa de mi yo interno
que se encuentra hiperventilado,
boqueando, el pobre, como un pez,
pimplándose de un trago todo el oxígeno del salón.

Lo que ocurre, simplemente, es que me estoy volviendo cianótico,
y esto no puede ser.

Hay que salir precipitadamente.
Calzarme mis calcetines y botas negras,
y vestirme con los restos;
mi pantalón negro, el arrugado,
el calzoncillo negro, el de la mala suerte,
mi camiseta negra,  la durmiente,
ponerme la cabeza negra, y salir a la calle con mi chubasquero negro,
ahora que llueve.

No he olvidarme del cuaderno nocturno, donde guardo algunas simientes.

Y salgo a la calle, tres minutos,
justo ahora que la tormenta me envuelve.

Se ha iniciado el fin del mundo, sorprendiéndome, entre el aguacero,
las piedras cayendo del cielo y el rayo fulminante,
atrapado en la marquesina del autobús.

Vuelvo a casa, qué remedio.










Petición a un robot (De Robots y Hombres)


Oh, mi robot, no me mires así.

Quisiera quedarme en casa para zurcir la existencia,
escribir mis notas, dar mis paseos, salir con chicas que me gustan,
mirar al techo, 
leer cualquier cosa.

¿Me harías el favor de ir al trabajo por mí?



Examen a las oposicones a tu cuerpo


Estoy esperando las notas.

A ese aprobado por los pelos
con el que acceder a las oposiciones a tu cuerpo.
Esperando la evaluación
para el ingreso en la escuela de tu persona.

Quizá sea el descalificado.
Siempre tiene que haber alguien que no supere los requisitos de la prueba.
Aquel que escribió tu nombre a lápiz en vez de en tinta indeleble.
El que se presentó con ciento veintiocho años,
en vez de con los cuarenta dos exigidos.
El que hablaba precipitadamente, en vez de calmo,
como si fuera acabarse el mundo en este preciso instante.

Siempre tiene que haber algún suspenso,
es inevitable.
Si no, el mundo sería otra cosa,
sin ese agotador y continuo examen
que encara a unos a la cumbre,
y a otros,
los precipita a la nada.








Incertidumbre

Algunos kilómetros más allá, en un tiempo próximo,
se encuentra la incertidumbre.

Creo estará allí, esperándome, cuando llegue en autobús el lunes, desde Madrid.

Quizá, sin darme cuenta, se abra una de esas puertas invisibles, pero que existen,
adentrándome en un territorio nuevo e inesperado,
en un giro, en un suceso imprevisible.

Hay algo de mágico en ello, como un rebrote de la propia existencia, de pura vida,
y también, de un aviso de muerte:
el miedo a perder la propia identidad.

O, no.

El drama, me comentó la incertidumbre, es buena para el ejercicio del escritor.

Miércoles a las ocho

Desbordado por las florecientes ruinas que brotan del pecho
a las que llamo miedo
y que me arrastran siempre al abandono,

hice oídos sordos.

Ahora ando perplejo,
pues caí en la sorpresa,
en lo delicioso.

Todavía aturdido.

A usted se lo debo, aunque no lo sepa,
aunque no mire a mis ojos de misántropo.






miércoles, 10 de mayo de 2017

Llegada de Pablo al infierno

A pesar de su verde fosforescente,
Pablo,
ahora es invisible al ojo.

Ha entrado por primera vez en el infierno, con su barba de cuatro días,
arrastrando los pies,

a ese lugar donde uno queda fuera de la mirada de los otros,

de donde quizá, nunca salga jamás.

Pablo, qué te ocurre, ¿estás perdiendo la efervescencia?

Sigo pensando que lo importante es el sueño,
pero claro,
mis amantes se van al otro lado,
allí donde se encuentra el reluciente, contando xistes,
gesticulando con sus brazos metálicos, con esa gracia.

El barco se escora.
El mundo cambia de sentido.

Soy algo estoico,
pero a veces me resulta complicado contener el gesto,
ser inexpresivo,
cuando uno de los poetas verdes cae por la borda.

Mi pobre replicante que se agita entre las aguas apunto de ahogarse,
sin que nadie le atienda.
Y sigo escribiendo mis cosas, mientras los como yo, van cayendo,
uno a uno,
a la caja de la nada
de la que hablaba Omar Khayyam.

Y sigo escribiendo, escribiendo,
¿pero cómo concentrarme si el casero ha llamado en esta última semana
más de un millón de veces a mi puerta?


domingo, 7 de mayo de 2017

Perdido en el gran bosque del paraíso

Oigo tus risas.

Sé que estás ahí, en algún lugar, observándome.
Lo sé por tus ojos, que brotan de lo oscuro y se clavan en mi nuca.

Cuando me vuelvo, ya no estás,
pero todavía queda suspendido en el aire el crepitar de tus pisadas,

leves,

de tu respiración profunda.

Haz tu aparición ya,
que entre la soledad y la incertidumbre,
temo que en vez de tu presencia, aparezca la locura.






viernes, 5 de mayo de 2017

He debido comer un fruto prohibido

Algo he comido en el bosque, quizá un fruto prohibido.

Desde entonces llevo más de tres días soñando, entre dulces y delirios.
En esta primavera tan extraña del paraíso, que nunca acaba,
medio enfermo,
medio sonámbulo,
caminando errante por el bosque eterno, solo.

Ya no sé nada.
Si mis actos corresponden a la razón
o a esas feromonas
que me llaman desde algún lugar brumoso.

A veces creo oír voces en lo profundo,
como si una ninfa estuviera buscándome entre la maleza
y jamás nos encontráramos.

Qué horror, y al mismo tiempo que hermoso.
















jueves, 4 de mayo de 2017

Cómo olvidarme del enorme poder de las palabras,
de un "adiós"  que abre las puertas de la bruma:

El infierno, ese lugar donde desaparezco de tu mirada,
una especie de muerte tonta,
donde la tarde, de repente, se vuelve plomiza.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Habla el robot

Me apena mataros de uno en uno.

Si creéis que la vida, con toda su luz, tiene sentido,
ya podéis quitaros vuestras gafas de sol.
El resplandor de la existencia, desde hoy, ya no deslumbra.

Se cierne sobre vosotros la nube oscura.

¿Os acordáis? Antes, lo que tocabais se convertía en dulce,
y ahora,
el secreto del sileno* os persigue.




(*) Sileno compartió con el rey una filosofía pesimista: que lo mejor para un hombre es no nacer, y que si nacía, debía morir lo más pronto posible.





Yo estuve en la cárcel

¿Qué edad tendría?, ¿seis años, quizá siete?

Hablamos de 1975, cuando el dictador todavía respiraba.

Y allí estábamos los tres, tan diminutos.
El más alto ni siquiera media  más 1,20 m. de altura.

Había algo de fascinante en la cárcel,
en las galerías,
en el comedor de los presos.

Recuerdo un pepino colgante del techo del gimnasio.
Recuerdo el  puzzle de mi hermano, de cinco mil piezas,
para cuando le encerraban en la celda de castigo.

El dictador se muere,
salen los presos,
los niños crecen: yo cumpliré 49 en julio,

y la cárcel , ahora cerrada,
pareciera que se extendiera hacia los límites del universo.








domingo, 30 de abril de 2017

Un arma cargada de futuro

Uno a uno fueron cayendo por los disparos.

El primero se desplomó en parque,
el segundo en el estarbucks,
el otro murió en su cuarto.

Es una metáfora, desde luego,
pero desde que apareció reluciente y metalizado el futuro

pablo se ha ido quebrando.

Cuarto día en el gran bosque del paraíso

Cómo saber si me encuentro en el paraíso o en el sueño.
La penumbra lo cubre todo.

Fui en busca del amor,  recorriendo un planeta inflado,
cien veces más grande.

Me despedí de mis amigos y me adentre en el bosque.
Sentí los pasos a mi espalda
de la soledad y la melancolía, que me seguían.

Me emborraché con el sileno.

De repente me acordé de los zombis,
¿dónde están ahora?

¿Pudiera ser que se hicieran fuertes en el centro comercial
el día en el que ocurrió todo,

o pululan por el paraíso como almas en pena?












sábado, 29 de abril de 2017

Puedo ver el futuro

Todo lo que me ocurre es porque puedo ver el futuro.
Tiene forma de rayo, y se me clava, dejándome varios días aturdido,
a veces meses,
a veces años.

Al contrario de lo que muchos piensan,
el futuro no llega de un tiempo lejano, sino de un cuerpo,
de una boca.
Ayer estuve hablando contigo, y de repente se me cayó el mundo de las manos.
Quedé atravesado.

Cómo no iba a asustarme.

A veces el futuro aparece en un libro,
en un rostro inesperado, pero no siempre se cumple a sí mismo.

No es una profecía.
más bien se presenta como una posibilidad.

Y se desvanece un día, de la misma manera que llega.
Inesperadamente.

Quizá se aleje por los obstáculos que yo mismo voy dejando a su paso.
El temor de caer en él.
De ser devorado.

Y si embargo, lo voy buscando.





viernes, 28 de abril de 2017

Conversaciones con un Sileno

Abre los ojos, diminutos, entre la masa viscosa.

Quiere levantarse, pero cae de nuevo al suelo.
Tiembla el bosque.
Se sostiene apoyado sobre mi cabeza.
Soy su báculo y él un gigante.

Caminamos algunos metros, pero se tambalea.

 "Oiga joven"- Me ha dicho.
"Lo mejor para el hombre es no nacer,
y si lo hiciera,
debe morir lo más pronto posible"

Es mortal, como demuestran las tumbas halladas
tanto en Pérgamo como en las tierras de los hebreos, de otros como él.

- "¿Todo quedará a medias?"
- "No, ni siquiera habrá comenzado".

 "Anda lárgate, llévate el vino.
Y no olvides dar mil vueltas a este planeta cien veces más grande
en busca del amor.
Observa el cielo, ¿ves la espada?
El cualquier momento caerá sobre ti"





 












Tercera noche en el inmenso bosque del paraíso

Debe tener al menos diez mil años.

Duerme la mona a los pies de un enorme castaño.
Es viejo y gordo.
Nunca vi nada semejante.

Respira con dificultad.
Es lo que tiene el paraíso, que no existe el salbutamol
u otro inhalador.

¿De dónde ha salido esta fabulosa criatura?

.





Tiembla el mundo

Tiembla el mundo, pero nadie lo sabe más que yo.

Desde la cumbre lo veo claramente:

Un día en la yerba
a la sombre de un árbol hipoalergénico del parque
mientras tomo notas para un próximo libro.

Él entra en escena, con su arma cargada del futuro
y me pega cuatro tiros.

Sólo veo una sombra.
Un rostro oculto por el contraluz.
Sin cara, sin gesto, sin alma, aprieta el gatillo.
Los dispararos resuenan por todo el globo.
Los paseantes se arremolinan alrededor de mi cuerpo, aplauden.

El asesino se despide con un lacónico "No es personal".

Y yo mientras, me voy muriendo.





jueves, 27 de abril de 2017

Segundo día en el inmenso bosque del paraíso

Como si el planeta se hubiera inflado
y las distancias se multiplicaran por diez, o cien,
quién sabe.

Llevo dos días sin ver a  nadie.
Ya os lo digo yo,
creo que el bosque del paraíso es infinito.

¿Qué ocurrirá cuando llegue a su centro?

Sigo oyendo pisadas tras de mí.
Al principio pensaba que era la soledad
o la melancolía las que me seguían.
Ya lo saben ustedes.
Estamos atados a ellas de por vida.

Es imposible alejarse,
estarán conmigo hasta el mismo día de la muerte.
Serán los últimos rostros que vea antes de morir.

Y sin embargo, esas pisadas son graves.
Pesan.
Caen.
Como de una enorme bestia
que me acecha sin rubor ni sigilo.











miércoles, 26 de abril de 2017

Mandril en el año 2017

Pudiera ocurrir que las cosas volvieran a su ser,

que las cabras tiren hacia el monte,
y los árboles, por mucho que los podemos
se yergan hacia el sol rebrotando.

Que el terror gris por un tiempo, quizá milenios, gane,
pero en seguida, en cuanto puedan,  los campos yermos reverdezcan
y el rio continúe su verdadero cauce.

Hay veces que las cosas cambian solas,
sin forzarlas.
Los niños caen del árbol,
germinando,
dando frutos pasado un tiempo,
breve,
entre la enormidad de lo inconmensurable.

Como una idea,
un pie en un zapato ajeno,
un invento llegado diez, cien, miel años antes de tiempo.

Hasta que llega su hora.

El pie encaja en el zapato, está construido a medida,
y es del color y gusto deseado,
y el invento ya no queda olvidado en aquel cajón ajeno,
pues el mundo lo estaba esperando.




martes, 25 de abril de 2017

Primer día en el interior del bosque

Este bosque es eterno, ni siquiera tiene fin.
Todavía no ha llegado el hombre, 
quizá nunca llegue.

Mientras las bayas silvestres se repueblen
y los manzanos se ofrezcan por doquier, 
quizá el hombre se quede en su juego amable
investigando los agradables placeres,

sin la necesidad de iniciar el fin del mundo.

Estoy cansado.
Es mi primer día buscando en la penumbra,
y ya siento los pasos de la soledad aproximándose a mi espalda.

Me vuelvo 

pero no hay nada.




Recordatorio

Ustedes ya saben que hay un millón de poetas en el mundo.
Ni uno más, ni uno menos,

de piel verde y delicada.

Ustedes deberían saber a estas alturas que nacieron sin atributos,
sin sexo,
a salvo de los flujos que irradia el cosmos
y el deseo.

Ustedes conocen su nombre,
sus cuerpos,
y esa mirada que observa las cuevas del microbio
y esos labios
que nos hablan y dicen

que son los ojos de dios.

Ustedes, claro, ya conocen su historia,
brotando de la nada, sin apellidos,
llenando estadios y periódicos

¿Acaso no fueron entrevistados por el propio Johnny Carson?

Subieron a la montaña, a la cumbre más alta,
con su mochila cargada de palabras,

y entonces ocurrió:

sintieron un instante de miedo.
Como si tan sólo ellos percibieran que temblaba el mundo. 











Poesía nocturna

Supongamos que la noche es eterna,
que las plantas se mustian
y la humanidad se seca,

que los murciélagos sobrevuelan el mundo
enloquecidos por el cri cri de grillos inmensos
que dominan el mundo,

que los topos brotan de la tierra,

que las luciérnagas se apagan como velas.

Supón que los durmientes despiertan.






lunes, 24 de abril de 2017

Hacia una bandera fantástica

De momento es pura fantasía,
y sin embargo, tiene bien ancladas sus raíces en la realidad.
Quizá en esta no, sí en la otra.

Me dirijo a MNRS con mi bandera transparente, incolora.
De momento es sólo arte, el refugio de todo futuro.

Creo en la transparencia democrática
y en el blindaje de la intimidad ciudadana.
Sin embargo, los despachos de aquellos que ocupan un peldaño más que usted,
deberán ser de un cristal claro,
para que puedan verse a kilómetros de distancia, 
de tal manera, que les resulte imposible maniobrar contra usted
u ocultarse tras el velo, a tus espaldas,
o comerse un niño frito.

Con una bandera transparente que habla sola.
¿que se esconde tras ella?
Nada.

Tras ella solo encontramos la realidad.

Es la estética democrática futura
que duerme en los estantes del ensueño,
o encerrada en el museo.
Una declaración de intenciones, esto es:

El mundo de Zamiátin, pero exactamente al revés,

y sin embargo, ya es posible hacerlo real en cualquier momento.


jueves, 20 de abril de 2017

Método para la lectura de poesía

Confieso que te busco entre los anaqueles de la biblioteca pública,
en uno de esos libros de poesía Hiperión,

y resulta que siempre eres una mujer.

Te escojo por tu fotografía.
Observo tu rostro.

Quizá busque en tu lectura una probabilidad
por muy ínfima que sea,
donde lo imaginario pueda desbordarse de su marco,
y hacerse real,
esto es, ese lugar intermedio donde se suele aglutinar lo posible.

Entonces la lectura se convierte en juego,
donde tus palabras, es seguro, que me van a atravesar.


Carta de una chica a Pablo


Qué le voy a hacer si usted me gusta, ¿negarlo?
Me llena de placer verle ensimismado por un pedacito de otoño cayendo de los cielos,
y al mismo tiempo me entristece.
Usted dice que soy marrón, pero se comporta como si yo fuera de cristal.
Usted dice que el verde es una alambrada, un espantapájaros,
diseñado contra el amor,
y sin embargo, menuda paradoja,
es precisamente tu color el que me atrae.

Y me apena, por supuesto, que usted me evite,
porque lo que yo quiero es meterme en su cama.

¿Y qué me importa a mí que usted pasara más de media vida
flotando en líquido amniótico?

Eso no te hace peor, sino delicadamente frágil y conmovedor.








Una chica se enamora de Pablo

Cómo es posible que usted me quiera,
que me busque con tanto ahinco,
cuando lo único que me interesa es una mera hoja cayendo del árbol.

No la comprendo la verdad.
Es cierto que su cuerpo es delicioso. Me recuerda a un bollo de crema.
Incluso hay días, después de nuestros paseos,
que he llegado a creer que sentía los apetitos de la vida.

Por un instante, es cierto, olvidé que no tenía sexo,
y estuve a tan sólo un milímetro de besarla,
pero insisto,
cómo íbamos a querernos.
Yo soy verde y usted marrón.

¿Pero usted me quiere o quiere a mi sombra,
a esta pequeña gracia que se me ha concedido al nacer?


Atravesar el paraíso de costa a costa

Me voy de estas agradables tierras de los Carabancheles
para ir en tu busca.
No sé qué mosca me ha picado para querer abandonarlo todo.
Quizá sea el temor a que desaparezcas de mi vida para siempre,
que seas sólo eso, un mero recuerdo,

que mueras,

qué son los recuerdos sino los muertos.

O simplemente sea el afán de aventura.

Eso es lo precioso del paraíso, que la existencia está resuelta,
y sólo tenemos que dedicarnos a la vida,
a los pequeños placeres y a las grandes gestas.

Moloch ha muerto, celebrémoslo.

No sé a dónde tengo que dirigirme,
ni siquiera hay caminos o sendas.

Desciendo el rio.

Saludo a lo lejos a mis amigos que juegan,

siempre entretenidos con los placeres divinos.

Y me adentro en la selva,
en el espeso bosque desconocido,
donde han comenzado a despertar los nuevos mitos.

















En el paraíso no existe el teléfono

 Todas las lineas han sido cortadas.

Quizá con señales de humo, me vieras,
pero ni siquiera sé hacer un fuego si no es con cerillas,
y estas han sido borradas de la faz de la Tierra.

¿Cómo hablar contigo, entonces?
¿Cómo encontrarte?

Debería abandonar este Carabanchel desbordado de vida
y atravesar lo ignoto hacia un destino incierto.

Mis amigos insisten en que me quede,
que me contente con cualquier otra mujer, pero ninguna es usted.

Como en un juego, ir en tu busca en este inmenso pajar.
Quizá si diera mil vueltas, un millón,
rompiendo todas las reglas de lo probable
pudiera encontrarte.











miércoles, 19 de abril de 2017

Algunas cosas de las que doy fe

Que estamos vivos,  y que por lo tanto,
somos seres temporales.

Que es un goce y una virtud saber pasar el día solitariamente,
y disfrutar de ello como en un juego,
sin que te atraviesen las brumas de la melancolía que recorren Madrid de costa a costa,
pero y aun así,
es mejor ir al encuentro con el otro.

Digámoslo claro: con los otros todo es mucho más divertido,
aunque a veces es imposible soslayar que se nos conviertan en manantial de dolor indómito.

Doy fe de una existencia instantánea de brevedad aterradora.
Que debemos guardar algunas de nuestras palabras en una botella
y lanzarlas al cosmos.
Tallar un retrato nuestro en granito, para que los del futuro,
eviten tropezar de nuevo
y caer en los mismos sollozos.

Que la vida debe ser construida
más bien como un leve y agradable descenso hacia la nada,

en vez de una fatigosa cuesta arriba donde caer a medio camino, exhaustos y rotos.