viernes, 5 de febrero de 2016

Carta a Mi Señora

Las cosas son ahora como de flan,
oscilan,
podríamos si quisiéramos atravesar las paredes.

Sé que todo podría venirse abajo en cualquier momento,
y aun así tiene algo de fascinante todo este horror,

como de película, a contrarreloj, bajo la amenaza de la explosión.

Sé que jamás vendrás a salvarnos, pero cuando aparezcas,
será el signo de que otras maravillas también estarán llegando.


miércoles, 3 de febrero de 2016

A pesar de todos los peligros

Tienes poderosos enemigos y deberíamos esconderte,
pero tú no puedes permanecer oculta,

en la oscuridad siempre te desvaneces.

Entonces hazlo, sal a las calles y habla con voz alta y clara,
reparte palabras,
susurra al taxista y a los muertos, haz que se levanten.

Penetra en el parlamento como si fuera tu casa.

Que tus novios y novias guarden fotos tuyas en sus carteras.




Él

Es posible, pero es mejor que sea imposible,
que muera nada más nacer.

Dadme algo para asfixiarla, una almohada, 
que tan solo quede un rostro azul entre las sábanas,

en un trozo de sueño,
en alguna palabra de algún texto vendido al peso.

Que no quede nada de ella,
por muy hermosa, por muy de carne que sea.





¿Quién es ella?

Quién es ella, la de los finos y gruesos labios,
y la de largas barbas y suave voz y grave,
microscópica como un gigante.

Es la del futuro, que ha llegado al presente,
porque este es su tiempo, dice.

Celebremos que un día la vimos caminando por el gran Mandril,

que la vimos respirando,
con esa esperanza de que si un día se partía en dos, volvería a nacer,
multiplicada.









martes, 2 de febrero de 2016

El monstruo quiso crear un ser,
algo que le sirviera,
que arrastrara enormes piedras hasta el confín.

Y cuando apartó sus vendas
y limpió su cuerpo de fluidos y sangres,

apareció un hombre.
El gran Mandril se resquebraja, la grieta se abre.

Algunos tratan de saltar al otro lado, en vano
y caen al vacío, en silencio, y muy pocos gritan, y si lo hacen,  nadie escucha.

Y la grieta separa más el mundo, lo fragmenta,
y abajo, en lo más profundo,

aparece un rostro.

martes, 26 de enero de 2016

El autobús fantasma

Ha llegado a la parada un autobús que jamás había visto, y me he subido.

No tiene ruta, recorre a la deriva el gran Mandril,
sin saber su destino.
 








sábado, 23 de enero de 2016

Nuestra Señora es como el demonio

Nuestra señora es como el demonio.

Más valiera levantar grandes muros, como en Cisjordania,
no sea que circulen en secreto estampas con su rostro cambiante,
o se canten sus canciones en los bares y los parques,
o se levante un templo en su nombre,
y los ancianos sin júbilo, se conviertan en día en bombas y exploten.

Un demonio, si, como un suspiro,
atravesando las cerraduras, cambiándolo todo de sitio.


jueves, 21 de enero de 2016

Buscadores de poesía

Abro la puerta del hogar, y el calor se ha ido
en una de esas nubes que también se llevó la tristeza.

Me afeito y me corto.
Contemplo la sangre resbalando por los labios, y no siento nada,
ni siquiera me inquieto,

y no tengo miedo,

ni tengo sonrisa, ni sus recuerdos;

por eso busco a la poesía,
a la gran promesa que empujará a la realidad los sueños
donde reímos a escondidas.

En esta calma enorme donde ya no existe la prisa,
donde me siento tranquilo,

donde nada me atraviesa.







miércoles, 20 de enero de 2016

El extraño baile

Se aproximan los cuerpos,
se atraen,
como si existiera un centro,
una pequeña piedra azul
que nos llama.

Quizá sea el pasado.
No lo sé, no lo recuerdo,

pero forman cúmulos,
pequeñas agrupaciones de galaxias
que ahora se separan,

estrellas oscilantes y solas,
que se apagan.




domingo, 17 de enero de 2016

Eres como un borrón

Como una mancha nebulosa que flota sobre el gran Mandril
sin formas definidas, todavía.
Sin embargo percibo valles fértiles, tierras de fácil acceso.

 Pareces un espejismo, una promesa del futuro.

Quiero acariciar el contorno de tu rostro, inútilmente.
Todavía eres un fantasma, una ficción que se revuelve en el mundo de los hombres.

En cualquier momento vas a nacer, lo sé.


martes, 12 de enero de 2016

El beneficiario de una vivienda en un barrio nuevo del gran Mandril

El espíritu de lo moderno ha llegado a la ciudad de nuevo,
construyendo una fábrica de tristezas de nombre paradójico; "Las Suertes,"

que necesita cuerpos para aislarlos.

Cuerpos, para producir soledades en serie y caídas.

Allí han muerto los tenderos y los encuentros,
pero es fácil llegar a tiempo al menú de albóndigas a 3,95 del Ikea.

lunes, 11 de enero de 2016

Bowie se moría, y mientras tanto, yo, besaba a una chica de puntillas
durante uno de mis sueños.

Me sorprendió que se acordara de mí,
que a medida de los besos,
se hiciera cada vez más alta,
dificultosamente alta,
pero no me importaba.

parecía como si de repente, hubiéramos llegado a algún lugar.


domingo, 10 de enero de 2016

Despertar de un sueño donde nada tenía sentido

Un bombardero sobrevolando el gran Mandril,
y yo, en un cruce de caminos:

       esa encrucijada entre el hombre solitario
       y tu valle fértil de las ideas
 que solo será posible alcanzar mediante el azar y las oposiciones.

Imagino el camino hacia tus palabras,
el deslizamiento hacia tu cuerpo,
la inevitable caída hacia ese lugar donde seré visto.

Coger aire, un rotulador, y escribir que

el atrevimiento es la consigna.

sábado, 9 de enero de 2016

Presagios

Sé que nació a finales de diciembre, quizá en Madrid,
en pleno cambio de era, aunque no lo parezca.

La insultarán, a ella,
la querrán violar, a ella, que nos ama a todos por igual.


La mujer que abría las puertas con la mente

Abres puertas con la mente, como si tal cosa,
ahora parecen automáticas,

puertas que permanecían cerradas desde hace mucho, quizá desde siempre.
Puertas enormes,
-tan grandes, que ni siquiera sabíamos que eran puertas,
y nosotros parecíamos insectos a su lado-
y ahora, nuestro rostro se transforma en el rostro del hombre.

Abres puertas falsas,
secretas,
ocultas,
por donde siempre se nos prohibió pasar.

Puertas que impedían las vistas,

que al abrirlas, dejaban atrás a los monstruos,
y nos otorgaban el derecho a ser preciosos.


lunes, 4 de enero de 2016

El viento que no cesa

Se lleva a hombres y mujeres por los aires
y yo me despido de todos ellos, mientras saludo junto a la parada del autobús.

Les digo adiós, todavía asombrado. Sé que nunca más les volveré a ver.

Sujeto a la tierra, atado por cuerdas, para evitar lo inevitable.
Tengo en mi bolsillo arenas para caminar a contracorriente,
para no perderme en los cielos
como un as oculto bajo la manga que ya me viene pesando.

Y los vientos me despeinan,
me arrastran,
me llevan,

desaparezco.

Simplemente, no voy a ningún lado.




domingo, 3 de enero de 2016

Construyendo sentidos

Ahora que ya nada tiene sentido, voy yo, y me pongo a construirlo.

Dibujo un mapa.
Apenas he empezado, y me llevará toda la vida.
No hay más remedio,  tendré que morir a mitad del camino.

Es una ficción, lo sé,
¿pero cómo enfrentarse a esas fuerzas que alguien desató en algún momento de la historia?


He llegado a 2016,

El mundo parece exactamente igual, pero la piel del envés de mi mano,
se ha empezado a cuartear. Debería afeitarme, pero temo que detrás de mi barba aparezca un viejo.


Vuelvo a mirar a mi alrededor;
todo es exactamente igual, y sin embargo parece como si en cualquier momento
todo se pudiera derrumbar.
Quizá desde hace años se ha ido cayendo, y ni si quiera me he dado cuenta.

Necesito un mapa, un propósito, construir sentidos, ahora que ya nada lo tiene.







Como en una nave del tiempo

Como en una nave del tiempo, he llegado a 2016.

Desperté en el dormitorio de mi madre, junto a ella.
Todavía permanecía dormida.

Y enseguida me encontré de nuevo en este trabajo,
donde todos se han hecho viejos.
Como una fuerza brutal que me  arrastra, ay,
la energía desasosegante de Sueldo, que nos convierte en robots y personas,

por ganar sus favores.











Llegada a 2016

Bien, he llegado a 2016.
Me pregunto si durante todo este tiempo he permanecido dormido,
si ya he despertado,

si continúo dormido y si lo que queda por llegar,  son las pesadillas

miércoles, 30 de diciembre de 2015

De repente me da por buscar entre las páginas de un inmenso libro
a una mujer,

y ha desaparecido,
 
como si de repente se aburriera de sus letras.


Me inquieto.
Ha dejado un trozo suyo en un idioma que no entiendo.

Ay, qué hacer para evitar que un simple chasquido de dedos, un algoritmo, lo borre todo.




Aparición

Cae la noche y la ciudad desaparece en el gran cristal
y aparezco yo, fantasmagóricamente, como un reflejo.

Tras mi reflejo está el mundo, pero no lo veo,

como si la realidad solo pudiera parecer si desaparece mi imagen,
como si mi imagen solo apareciera si desaparece la realidad.

Apuntes sobre la creación de un nuevo mito

Me gustaría convocaros para acabar con esa piedra que arrastramos
y que nos impide movernos fluidamente.

Convocaros en secreto,
ahora que muere la Navidad, igual que murieron las Saturnales.

Se trataría de matar a Jesucristo ahora que resulta ser un engaño
para que naciera en su lugar un nuevo mito.
Podríamos llamarla Mi Señora, si os apetece, aunque no es preciso que sea una mujer,
o sí.

Querría a todos por igual. A nadie dejaría atrás.
Desde el mismo día de nuestro nacimiento
hasta el día de nuestra muerte,
junto a nosotros,
como nuestra compañera.

Nada espiritual, pero que elevaría nuestro espíritu.

Y aunque no existiera su cuerpo, existiría de verdad.




viernes, 25 de diciembre de 2015

Saturnales

Se me van a pasar las saturnales y todavía no he adornado el piso,
no he quemado incienso adorando a las amantes,
ni he liberado a mis esclavos de sus rutinarias labores.

No he hecho los regalos que me correspondían, aunque los haré más tarde.
No he encendido una luz en la ventana, avisando, de que en este lugar existe la vida,
y mientras tanto,  el imperio se quiebra. Los bárbaros dicen barbaridades,
y yo me aplico en secreto para sustituir la fórmula de los cristianos por Mi Señora,

la de las mil caras y sexos.

La que llegará al mundo con un reloj roto.






Pensaba que tenía apetito, pero resulta que estaba nervioso , y no sabía el por qué,

como si fuera a ocurrir algo inesperado,
un encuentro fortuito.

Imaginate
que de repente me atraviesa un rayo,
que se me caen todos los papeles al suelo,
que el hombre al que yo había conocido siempre con mi nombre, es otro.

Llego a las tres de la madrugada a casa,  y  la estabilidad del piso,
la calma,
el orden del objetos, fuera a estallar en cualquier instante.

Miro por la cerradura el amor,
y me inquieta.






jueves, 24 de diciembre de 2015

Planificar el nuevo año

Planificar.
Después continuar con mi hoja de ruta, hasta que me lleve la muerte.

Agarrar a ese hombre paseante por el parque
camino del  metro para ir al curre, y meterme dentro de su piel.
Arrancarme esta barba postiza cuando estoy en casa,

volver a ser visible en el mundo. Perfumado.

Dibujar un nuevo invento cubierto de algas y hierbas
donde haya oxígeno para todos.
En vez de esta caricatura, que alguien pintó de mala manera
antes de nacer yo.

No sé hasta donde mis inventos me podrán gustar, si es que siempre se me quedan a medias.

Me contento con crear fuerzas brutales e imparables, que lo envuelvan todo,
fuerzas que nos despeinen y nos construyan más atractivos.




miércoles, 23 de diciembre de 2015

Si ganan los nazis de nuevo, qué hacer,

suicidarme desde el edificio más alto de la ciudad
con un paracaídas de bolsillo,

procurarme un suicidio intelectual y creativo,
pero eso ya ocurrió hace años,

desplazarme al futuro, más viejo sí,
a ese lugar donde las canas crezcan negras.

Los nazis repueblan las calles del gran Mandril
y dicen sus barbaridades, como si tal cosa.
Esperan mi asentimiento, pero yo callo.

Si hablo, se me enciende la sien y escupo fuego.

No sé qué hacer. Afeitarme a diario, quizá.
por si acaso me saliera un pequeño bigote escondido en un recoveco del cerebro.



Ay, mi gran Mandril.













martes, 22 de diciembre de 2015

Sujeto

Ganas de huir del mundo,
de no soportar ni un instante más a los imbéciles, que se repueblan.


Ya son millones, y están deseando matarse a sí mismos.






No sé lo que es

Unas bocas que se mueven solas
repitiendo clichés y estereotipos,
o ese espíritu sadomasoquista que nos envuelve
y nos hace despreciar, abiertamente, o en secreto, al otro.

O simplemente es mera imbecilidad,
 o el mal.

Sea lo que sea, todos están de acuerdo.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Es de noche, pero mantengo cierta esperanza todavía

Si abrir los ojos cambiaran las cosas de sitio,
si madrugar en la mañana del sábado permitiera algunos milagros,

como si pudiera conseguir un efecto mágico. Esto es:
 de repente, esa enorme roca, se detiene.
¿No sientes más oxígeno de golpe?
Quizá, todavía podríamos existir unos días más.

Ya sabes, el domingo el sentido del voto podría recobrar el sentido.
Y nosotros, los esclavos, al mirarnos al espejo nos reconoceríamos por fin.

Podríamos detener el tiempo durante unos segundos y crear una bifurcación en el espacio,
esa puerta, que al abrirla, nos llevara hasta Nuestra Señora.

Solo durará un instante.
Después, se cerrará de nuevo.







martes, 15 de diciembre de 2015

Nuestra Señora abre los ojos


Has abierto los ojos por primera vez,
y lo primero que has visto es a hombrecillo de color verde.

Te da igual si la realidad tiene o no sentido,
 si se repueblan las ficciones por doquier,
si la vida es una pantalla y tras  ella, solo hay lugar demasiado frío.

Has traído un invento, y es hora de empezar.

De repente, me han entrado ganas de encontrar un sentido a la vida

Pero me entretendré con mis cosas;

a ampliar el futuro,
a humanizar a los monstruos,
a enterrar los últimos despojos de la derrota,

al dificultoso asunto de las palabras.

Quisiera ser disecado

Cuando muera, por favor, no me enterréis.

No dejéis que mi cuerpo arda,
y aunque lo considere buena idea,  evitad que se pudra solitario en el bosque.

Quisiera ser disecado;
pero en cuanto a mi postura, tened cuidado para que no parecer
un hombre eternamente dormido.

No dejéis que me cubra de polvo.
Ni me abandonéis en el sofá frente al televisor.

Disecadme, si, pero buscadme un ensueño
donde pueda permanecer acurrucado y desnudo, junto al cuerpo amado,

que menos que un millón de años.




sábado, 12 de diciembre de 2015

 La vida transcurre como en un barco, de eso no hay duda.

Quizá sea el marinero o el esclavo en un barco comercial
que arroja botellas al mar tratando de cambiar el destino,

o quizá sea el barco de esqueleto roto.

Mi piel, las algas,
mis ojos, sin ojos,

y un tesoro dormido.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Aprender a pensar

Vaya lata,
 nadie me enseñó a pensar, ni a hablar,
como si el pensamiento y el habla, fueran algo natural.

Y ahora estoy aquí, como en una afasía,
con pensamientos fragmentados y rotos,
escuchando palabras que no son mías,

que es el pensamiento de otro el que habla.

Son otros los que actúan.

Y yo continúo aquí, en un vaivén,
como en un tobogán, como en una corriente,
como en un lago estanco,
atrapado por las circunstancias,
en esa maraña, que aparto como puedo,

para encontrar mi voz.






sábado, 5 de diciembre de 2015

La luna que nos habla

 Allí está la luna que nos habla, con su nuevo rostro.

Es la diosa o solo una pantalla.
La palabra de un hombrecito, oculto tras una cortina,

y de los cielos desciende una lágrima
que anega barrios enteros del extrarradio.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Mi dulce señora, te estoy escribiendo un libro de aventuras

Yo, me he conjurado para insuflarte la vida,
así que no estés triste si todavía no tienes un rostro definido.

porque en  una de esas semillas que arrojé al mundo desde mi balcón
se encontraba oculto tu cuerpo
y tu pensamiento

y en cualquier momento podrías abrir los ojos y verme.

Quizá a estas horas ya tengas cara.
Quizá seas aquella que encontré.

Hablamos durante apenas diez segundos a menos de un metro de distancia,
pero a millones de años luz de mis labios.

Y no me importa, querida,
porque lo único que yo deseo es que existas,

y es la única manera de obtener tus favores.







La bestia nos pide más muertos.
Nos tiende una trampa para que matemos a los monstruos.

Y entre tanto, la bestia, va cubriéndolo todo con alambre de espino,
impidiendo el paso.

Miro a los ojos de los monstruos, se parecen tanto a los míos,
y miro a los ojos de la bestia, se parecen tanto al de los monstruos.

Si hicieramos la autopsia a un monstruo

Descubrir que tras esos ojos negros
había un ensueño,

devorado por los apetitos de la bestia.

En todos los barrios hay un monstruo



En mi barrio hemos atrapado al monstruo y lo llevamos a rastras
para calmar los apetitos de la bestia,

pero la bestia, y yo no lo sabía, eramos nosotros.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Cómo morir sepultado

Las cosas amontonan como una montaña a punto de derrumbarse.

Ideas, ensueños, proyecciones, compromisos y deseos,
se me acumulan,
parecen uno de esos montones de naranjas del mercado.

Y yo frente a ello.

Voy a recoger un recuerdo, un mundo desordenado,
una de esas resonancias futuras,

y ahora solo me queda morir sepultado.

Es una buena muerte.

Entretenido he pasado la vida.

martes, 1 de diciembre de 2015

El hombre que era un monstruo

Se levantó una mañana siendo un monstruo, afable,
recogiendo el fin del mundo en las calles
y envolviéndolo en bolsas de plástico negras.

Era invisible,
siempre fuera del centro de las miradas,
y por lo que le dijeron,
el culpable de sus  circunstancias.

Por lo demás, vivió en el infierno.





lunes, 30 de noviembre de 2015

Si los coches hablaran

Cuando los coches se reúnen para hablar,
les gusta , entre risas,  imaginar un mundo sin hombres,
un mundo de hombres muertos donde ya nada tengan que decir,
y no por venganza. Les aburre seguir obedeciendo órdenes.

A los coches les gusta pensar, correr a 300 kilómetros por hora,
pero no pueden sentir. Desconocen el miedo y el desasosiego.

El hombre ay, que se come su alimento negro,
y arroja la electricidad a los cielos,

que construye barrios por donde no pueden pasar,
donde pone trabas a la velocidad.

El hombre mira al coche, y el coche mira al hombre.
Uno le desea,
y el otro, se lanza por barrancos a toda prisa.

Quizá uno de los dos sobre.









jueves, 26 de noviembre de 2015

¿En qué piensas, mi virgencita?

¿En qué piensas, mi virgencita?, ¿has bebido del vaso de la melancolía?

De verdad que no entiendo a los hombres, no comprendo que no quieran besarte.
Debe ser que temen caer fulminados por tus labios, sin duda,
miedo a salir del círculo donde siempre acaban perdiendo.

No bebas de nuevo, mi virgencita, de la tristeza.

Yo tampoco comprendo a los hombres,
pero puedo quedar contigo mañana para ir tejiendo juntos el manto que nos cubra a todos,
antes de que el mundo se nos desmaye.

Llámame ahora que llega el frío,
antes de que lo negro cubra nuestras bocas y nuestros cuerpos,
antes de que los hombres te aparten de sus miradas y caigas en lo invisible,

donde nadie existe, donde todo es imposible.










Ya no podemos esperar



Tejemos juntos el manto de la vida, aprisa, antes de que sea demasiado tarde.
El temor, de que si se nos obliga a traspasar ciertas puertas, ya no habrá vuelta atrás.
De que nuestro manto, que podría dar calor a todos,
se habrá quedado a la mitad, y no servirá para nada.

Tejemos juntos el futuro a contrarreloj.


Cosas que hacer en los tiempos de frío


En estos tiempos de frio
donde la incertidumbre se abre como un abismo,
me quiero encontrar contigo, mi virgencita,
para ir tejiendo juntos el manto que se desborde,
que salga del barrio y nos cubra a todos,

 que atrás queden los días de la intemperie.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Documentar mi existencia

Revisitar el pasado a través de los recuerdos como en un condensador de fluzo,
antes de que se desintegren o emborronen.

 Tomar notas en este cuaderno. Dejar en lo posible mi historia, con tantas palabras,
aunque solo me sobreviva un acento.

¿No lo escuchas?

Un susurro que atraviesa el universo y que tiene  forma.

Tres palabras.
Yo he existido.
Tan solo es eso.







domingo, 22 de noviembre de 2015

Que alguien llame a las cuatro de la mañana al timbre de la puerta,
solo puede significar dos cosas,

que me estoy muriendo,
o que la policía viene a por mí.

Siempre soñé con mi maleta del exilio para huir como un fantasma por la ventana,
saltar en pijama, descender por una sábana.
correr hasta el bosquecillo de pinos frente a mi casa.

Pero nadie me busca.

La vida trascurre en paralelo, mucho más despacio que mi existencia,
atrapada en un atractor que siega todos y cada uno de los sueños.
Como si la muerte se hubiera instalado en un lugar de Mandril
y lo fuera absorbiendo todo.

Quizá esté haciendo algo mal, debería ponerle remedio.









sábado, 21 de noviembre de 2015

La sublimación de la ciudad

Desnudo.

La ciudad se ha sublimado, ladrillo por ladrillo.
De lo que conozco, ya nada existe, ni un solo objeto.

Solo queda un espejo donde veo a los otros, perplejos.